Publicaciones

El Doctor José Luis Palma nos envía este anuncio
 
Os anexo un par de links (youtube y Casa del Libro).
 
Se trata de la presentación de mi novela "MI AMOR POR UN REINO EN CORDOBA" el próximo día 25 de mayo a las 20,00 h., en el Círculo Lucentino de Lucena (Córdoba).
Estáis invitados.
 
 
 
SINOPSIS: “MI AMOR POR UN REINO EN CÓRDOBA” narra la biografía novelada de Abd-al-Rahman I "El Inmigrado", Primer Emir de Córdoba. La reunificación de los reinos de taifas de la Hispania post-visigoda y cómo se gestó el nacimiento de al-Andalus. La reconversión de la iglesia visigoda de S. Vicente en la mezquita más bella del Islam: la de Córdoba. Así se creó el Primer Emirato de Córdoba independiente del Califato de Damasco. Una historia de viajes, amores, pasiones, guerras y conquistas.
 
Gracias
 
Un  abrazo
 
José Luis Palma 
 
 
 
 
 

El Dr. Santiago Gómez Moran  nos envía estas tres obras para que sean publicadas en nuestra pagina web: primera obra: 

 

Los sueños

Dulce ASEMEYA 

Personajes.  

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Aurora Guerra.
 
Mira mi fantasía. Look… my fantasy! ISBN: 978-84-608-8441-5. Depósito legal: M-18034-2016.
Es el nuevo libro de Aurora Guerra, sexto volumen de su colección "Mira..." de poemas infantiles.
Más información y lectura en : www.auroraguerra.com
 
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Presentación del libro sobre Cajal escrito por el Dr. D. Carlos Jiménez Escolano 
 
 
 
Hoy me complace presentar la obra literaria titulada “Cajal…y el espíritu del noventa y ocho”, que escrita por el Dr. D. Carlos Jiménez Escolano, tiene como foco originario su propia Tesis Doctoral, que con el título “Influencia de la crisis del noventa y acho en la humanística de Cajal” fue dirigida por el Dr. D. José Rodrigo García, Profesor de Investigación del Instituto Cajal perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas  (CSIC). La citada Tesis Doctoral  fue presentada y defendida en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid en el año 2012, obteniendo la calificación de Sobresaliente cum Laudae.
 
Me cabe el honor de haber prologado esta obra, que intenta con la máxima claridad posible manifestar a las comunidades  científicas actuales y venideras, que la indolencia y hostilidad existente en el medio donde se nace y crece marcan la actitud y los comportamientos personales de los individuos. No obstante, también hemos de señalar que con talento y voluntad, espíritu inspirado e infatigable se pueden vencer todos esos obstáculos, tal como admitió el Profesor Lugaro de la Universidad de Turín en la breve necrológica escrita con motivo del fallecimiento del maestro D. Santiago Ramón y Cajal.
 
Pasados  más de ochenta años  desde la muerte de Cajal sigue teniendo vigencia  la frase manuscrita  por el mismo en 1932, al pie de una de sus fotografías que ha presidido  mi mesa de trabajo en la que puede leerse: Se ha dicho hartas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge,  en efecto,  si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados cultivar intensamente  los yermos  de nuestra  tierra  y de nuestro cerebro, salvando para la posteridad y enaltecimiento patrios  todos los ríos  que se pierden en el mar y todos los talentos  que se pierden en la ignorancia.
 
El libro cuenta con una extensión de 224 páginas de fácil lectura y relato ágil y preciso donde el autor puntualiza todos los acontecimientos históricos de la España de esa época que a nuestro premio Nobel le tocó vivir. El Dr. D. Carlos Jiménez Escolano destaca con acierto y precisas pinceladas el panorama vital y humano del protagonista de la obra.  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
NOTICIAS



La Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas
(ASEMEYA) ha retomado la publicación de los Discursos
y Conferencias que sus asociados han impartido
durante el año 2015 en la Sede de la Organización
Médica Colegial (OMC) en Madrid, situada en la Plaza de las
Cortes nº 11, 3ª planta.
Con esa publicación la Asociacion retoma su hilo histórico
con el que intenta cumplir con su principal objetivo que es
la difusión del conocimiento literario y artístico piezas clave
del desarrollo humanístico, cultural y científico de un pueblo.
Este volumen contiene el Prólogo del Dr. D. Alfonso María
Ruiz Mateos, Presidente de ASEMEYA. La Introducción a
cargo del Dr. D. Claudio Becerro de Bengoa que pretende
refrescar, hasta donde ha sido posible, la memoria histórica
de la Asociación. El Dr. D. José Luis Cidón Madrigal ha
participado con su discurso de ingreso en la Asociación
titulado Médicos que guardan Tesoros y además la conferencia
invitada titulada Obesidad y Celulitis a través del Arte. La Drª
Dª. Carmen Fernández Yacob ha participado con su discurso
de Ingreso titulado La relación médico paciente en la práctica
médica. Claude Monet y su Oftalmólogo. El Dr. Francisco
López Pérez ha contribuido con su discurso de ingreso
titulado Antropología y tecnologías en la obra de Ortega y
Gasset.
El Dr. José María Pajares García participó con la
conferencia invitada titulada Evolución histórica del
comportamiento social con los huérfanos. El Hospicio o Inclusa
de Madrid. El Dr. D, José Rodrigo García pronunció la
conferencia invitada titulada Cajal. pasado, presente y futuro.
Finalmente, el humor hizo presencia en nuestro foro cultural
con la realización de una conferencia impartida a la limón
por cuatro autores: El Dr. José Ignacio Arana y Amurrio, el
Dr. Francisco Loredo Vilsaseca, El Dr. Antonio Castillo
Ojugas, y el Dr. Santiago Gómez Moran que nos ofrecieron
las conferencias respectivamente tituladas El Humor en la
consulta, Sobre versos de humor. Sonrisas y risas en el paciente,
De la importancia del sombrero en el humor.
Se reabre la sesión esperando que dure y se intensifique la
participación de todos los asociados de ASEMEYA, estén
donde estén, ya que sus voces son un tesoro y sus obras un rio
de esperanza y buen entendimiento entre las generaciones que
día a día forjan el futuro de España.
 
 
 
 
 
 
 
 
BERNARDO EBRI TORNÉ
 
Zaragoza (1949). Doctor en Medicina, especialista en Medicina Interna y General. Humanista, investigador y escritor, autor de la trilogía:"La Otra Cara de la Medicina", “Entre dos vidas”,  "Mística del día a día". La Travesía. Miembro de ASEMEYA y de AAE (Asociación de Escritores Aragoneses). Diplomado en Medicina Biológica: Homeopatía, Homotoxicología, Neuralterapia, Fitoterapia. Miembro de la Sección de Médicos Naturistas de del Ilustre Colegio de Médicos de Zaragoza, y de la Sociedad Científica de Homeopatía Aragonesa y Española. Fue pionero en Aragón en impartir como director y profesor cursos de doctorado en Medicina Biológica, Homeopatía y Homotoxicología en la Universidad de Zaragoza. Socio de número de la A.A.E. (Asociación Aragonesa de Escritores) y de Asemeya (Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas) Académico Correspondiente de la Real Academia de Medicina de Zaragoza y de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza. Profesor Asociado Médico en Ciencias de la Salud y ex profesor de Anatomía y Embriología Humanas de la Facultad de Medicina de Zaragoza. Entre sus obras científicas fruto de más de 20 años de investigación figura el tratado sobre Maduración Ósea del Carpo y Tarso, obra que resume sus estudios sobre la maduración ósea del niño, que le llevó a ser premiado con el Primer Premio de Investigación Médico-Quirúrgica del Ilustre Colegio de Médicos de Zaragoza, año 1988 (Editorial Heraldo de Aragón. Zaragoza, Septiembre de 1988) Sus trabajos con proyección internacional, publicados en lengua castellana, francesa e inglesa han servido de referencia para el estudio de la edad ósea y talla del niño. Otras aportaciones científicas han sido: Tratado sobre Hipertensión Arterial (Gráficas Díaz de Alicante, año 1997) Medicina y Música: Fisiología Aplicada a la Ejecución Pianística. (Editado por el estudio Profesional de Música JR Santamaría de Zaragoza, año 1996) Entre otros galardones nacionales y extranjeros, ha recibido los siguientes: Premio Fin de Carrera otorgado por la Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja (Curso 1971-1972). Premio Academia General Militar de Zaragoza (1972). Premio Extraordinario de Licenciatura (1973) Premio Inmortal Ciudad de Zaragoza del Excmo. Ayuntamiento (1973).Premio Príncipe Fernando de Radio Cadena Española en Zaragoza (1973). Beca de Investigación Geigy (curso 1974-1975). Becado durante tres años por la Dirección General de Universidades e Investigación (Cursos 1973-1976). Premios Nacionales de Licenciatura por la Real Academia Nacional de Madrid (1975). Premio de la Excma. Diputación de Aragón a la mejor tesis doctoral (Curso 1976-1977). Premio del Doctorado por la Real Academia Nacional de Madrid (1979). Primer Premio de Investigación Médico Quirúrgica por el Colegio de Médicos de Zaragoza, y el Banco Zaragozano (Curso 1988-1989). Premio a la mejor comunicación MIR presentada en el XXVI Congreso Nacional de SEMERGEN, celebrado en Granada, del 13 al 16 de Octubre de 2004. Socio fundador de la Academia de Ciencias Médicas de Aragón. Socio de número de la Sociedad de Medicina Interna Aragonesa y Española. Socio de la Sociedad Aragonesa de Hipertensión. Socio de Asembier (Medicina Biorreguladora) Colaborador científico de la Fundación Bilbilis (Fundación para la Investigación e Innovación en Hidrología médica y Balneoterapia) Formó parte del Comité Científico del Congreso Internacional “Pro-Vida” que se desarrolló en Zaragoza, del 6 al 9 de Noviembre de 2009. Membership in the New-York Academy of Sciences. Subject of Biographical Record in Who’s Who in the World in Medicine and Healthcare, from 1998 New Jersey (USA). Membership in the "Research Board of Advisors of the American Biographical Institute" from 1999 North Carolina (USA). Subject of Biographical Record in Who’s Who in America Science and Engineering from 1999 New Providence (USA). Nominado por el Centro Internacional de Cambridge (England ) como científico del año para el año 2001, por su contribución destacada a la Medicina Biológica y Homotoxicología. Como conferenciante y ponente a Congresos, Reuniones, Mesas Redondas, ha intervenido con más de 500 participaciones en temas médicos, éticos y de humanidades. Escritor. Autor de referencia de temas científicos y de investigación médica, ha publicado quince libros y ha cooperado en la confección de capítulos en cinco libros más. Autor de más de 230 publicaciones, en revistas nacionales y extranjeras. Realizó estudios teológicos en el Centro Berit de Zaragoza
Diplomado en Música en la Especialidad de Piano. Accésit en Relatos Cortos del 1º concurso sobre el Tranvía de Zaragoza.
 
 
 
 
 
José Luis Palma
 
 
 
 
 
 
Dr.B.Ebri
Estimados amigos:
 
Es un placer comunicaros la presentación de un muevo libro de Investigación sobre Maduración ósea en niño español y un programa informático para calcular la edad ósea del niño y su talla adulta. El evento al que estáis invitados, se celebrará en Zaragoza, el Ilustre Colegio de Médico, calle) Paseo de Ruiseñores nº2, 50006, a las 19,30 horas del próximo día 11 de Diciembre. Os he “pegado” directamente en este email, la hoja informativa, donde como ya sabéis, al hacer clic en el ratón y oprimir simultáneamente la tecla Crtl , en las letras azules, se profundiza en la noticia.
 
El acto será presidido por el Dr. Ángel Ferrández Longás, que fue Jefe de Servicio del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, y Director actual del Centro “Andrea Prader” de la DGA. El presentará a los autores: Bernardo e Inmaculada Ebrí.
 
Con este método puede obtenerse directamente la edad ósea de nuestros niños aragoneses y españoles, evitando los métodos americano e inglés que desfasaban resultados en nuestros niños. Además el programa adjunto al libro permite calcular también la predicción de talla adulta del niño. Ambos los ofrecemos gratuitamente y a disposición del público interesado, ya que serán “colgados” en la web del Colegio, donde también al encontrarse traducido el programa al inglés permite y estar anunciado en el portal internacional: “ResearchGate” el poder descargarse fuera de nuestro País. Al ser un libro monográfico, que no se encuentra el tema tan detallado en la literatura médica nacional, creo es de interés no solo médico sino general. De esta forma, con el programa y midiendo los huesecillos del carpo con el “ratón digital” de INTRANET de la RED SANITARIA aragonesa o desde donde uno se meta, puede efectuar las medidas digitales de la radiografía de la mano izquierda, y ya llevarlas al programa, donde instantáneamente nos da la edad ósea del niño y talla adulta, lógicamente poniendo la talla del niño en la fecha que se hizo la radiografía. Este parámetro de la edad ósea es un parámetro de gran interés de salud en el niño por parte de los pediatras y endocrinólogos.      La noticia va a salir a nivel nacional en “Diario Médico” del día 14 de Diciembre.
 
Saludos cordiales
 
Bernardo Ebrí

 

 

Noticias ASEMEYA.

 

El Profesor Dr José Rodrigo García, impartirá  la conferencia titulada Cajal: pasado, presente y futuro. el dia 24 de noviembre del 2015. Y cuyo contenido es  publicado en la presente web.

 

 

Cajal: pasado, presente y futuro

Profesor Dr. José Rodrigo García

 

 

 En estos momentos podríamos describir, sin temor a equivocarnos, el escenario donde poder representar las escenas de la obra titulada “La investigación como factor determinante en el desarrollo hegemónico de una nación”. La obra es siempre la misma y su decorado también, y los asistentes al  espectáculo son los que varían y los que van a ver la obra si son diferentes. El argumento de la obra puesta en escena trata de analizar como los factores que conducen al liderazgo de una nación, pasan por el apoyo que sus políticos presten a su comunidad científica para que puedan crear, cueste lo que cueste, ciencia, industria  y arte originales.

En el caso de España, tanto Cajal como los científicos que le han sucedido conocían y conocen  que el apoyo de los políticos es escaso y solo alcanza a indicarnos el camino  por donde  las ruedas de esa carreta han e pasar para forjar una España con porvenir, tal como lo hiciera nuestro protagonista D. Santiago Ramón y Cajal.

Antes de adentrarnos en el desarrollo del tema que nos ocupa, brevemente, recordemos que D. Santiago Ramón y Cajal nació el 1º de mayo del 1852 en el seno de una familia económicamente deprimida y afincada en Petilla de Aragón, pueblo pobre y desolado de Navarra, que por un capricho geográfico, este terruño navarro, se encuentra enclavado como un islote en la provincia de Zaragoza. Petilla de Aragón solo ofrecía un paisaje triste y duro, con un suelo pobre formado por míseros bancales construidos en las laderas de sus montañas.

D. Santiago gozó solo de la herencia biológica que les dejaron sus padres D. Justo Ramón Casasús y Dª Antonia Cajal, consistente en su sólida y firme voluntad, su mentalidad vigorosa y su gran tesón y entrega sin límites a su trabajo.  Estas condiciones le ayudaron a superar las numerosas dificultades que surgieron a lo largo de su vida como científico.

Para aquellos que han leído y convivido con sus obras literarias y/o científicas, Cajal viene a ser como el bálsamo que todo lo cura, ya que puede actuar como remedio natural o ecológico, recomendable y aplicable a  todas las patologías intelectuales y en las desventuras culturales que de manera personal o colectiva sufren  los ciudadanos. 

Las cualidades personales de Cajal han sido recogidas en  numerosas biografías, señalando en todas ellas, como nuestro protagonista vivió con plenitud todas las fases de su vida.  La infancia, vivida en Larrés, Luna y Valpalmas fue como la de cualquier niño haciendo las travesuras propias de la edad.  La adolescencia la desarrolló en Ayerbe, aunque por sus estudios de bachillerato tuvo que vivir en Jaca y Huesca. Cajal  continuó con sus  andanzas, complicadas con pedreas y luchas entre mozalbetes y además con un claro enfrentamiento con su padre. Cajal prefería trabajar como pintor, aprendiz de zapatero o barbero antes que estudiar como proponía su padre. Finalmente, como adulto, continuó manteniendo el enfrentamiento con su padre hasta llegar a la completa ruptura familiar cuando su padre tras la muerte de Dª Antonia decidió contraer segundas nupcias.  Cajal pasando de los consejos que les diera su padre hizo valer su decisión personal, optando por ser Médico militar, anatómico, catedrático y científico.

Pactado el futuro entre padre e hijo, Cajal se dedicó intensamente a sus investigaciones sobre la estructura del sistema nervioso, estableciendo  con su Teoría Neuronal y la Polarización Dinámica del Impulso Nervioso,  las bases de la moderna neurobiología. Estos trabajos le hicieron merecedor del máximo galardón que se puede conceder a un científico, el Premio Nobel.

La vida de Cajal estuvo entregada plenamente al servicio de su patria tal como refleja la biografía escrita por Ernesto Lugaro, profesor de Psiquiatría de la Universidad de Turín. Esta biografía a pesar de su brevedad, es muy interesante por su condensado contenido.  “El caso de D. Santiago Ramón y Cajal, con toda seguridad es único en la historia. En un medio indolente y casi hostil, este hombre, con claro talento y voluntad, con trabajo inspirado e infatigable, logró una realización científica colosal, tan armoniosa como una obra de arte y sólida como para desafiar a los siglos. Sea cual sea la especialidad que ejerza un neurobiólogo, siempre deberá tener presente los trabajos de Cajal, e invocar su nombre al exponer cualquier hecho o idea en el campo de la neurobiología”.

       Esta corta introducción sobre la vida y obra de Cajal nos va dejando en un primer plano la gran preocupación  que Cajal tenía a lo largo de su vida. El nivel cultural de sus conciudadanos. Esta preocupación, la sufría Cajal casi de manera obsesiva, ocupándose de ella en numerosas  ocasiones  al señalar por ejemplo que “tan solo un buen nivel cultural de los ciudadanos hará surgir un vigoroso plantel de científicos capacitados para acometer novedosas investigaciones, que participaran con dinamismo en la creación hegemónica y en el bienestar de un pueblo”.

Ahora bien nos surge la siguiente  pregunta<. ¿ Como se puede incrementar el nivel cultural de un pueblo cuando este se encuentra sumido en una permanente crisis?.

 Toda la vida de Cajal se vio turbada por incidencias que impedían establecer el normal ritmo de una nación. Ya el mismo año  en el que nació Cajal se produjo el golpe de estado de Bravo Murillo (1852), continuándose a lo largo de su vida con los intentos involucionistas y maniobras anti-constitucionalistas en las que los militares O`Donnell, Narváez y Prim y el brigadier Juan Bautista Topete, directa o indirectamente instigaron la sublevación de la escuadra naval fondeada en Cádiz y participando activamente en el manifiesto que destronó a la Reina Isabel II (1868), y la proclamándose la Primera República (1873).

También por esas fechas otros episodios enturbiaron el panorama político de España, tales como. la guerra de África (1859-1860), la persecución de los carlistas llevada a cabo por Primo de Rivera (1876), la abolición de la I Republica con el golpe de estado del General Manuel Pavía y Rodríguez de Alburquerque, el pronunciamiento militar de Arsenio Martínez Campos (1874) con la restauración de la Monarquía, el reconocimiento de los derechos del Rey por parte de la iglesia, el asesinato de D. Antonio Canovas del Castillo (1897) y un año mas tarde la explosión del acorazado Maine en el puerto de La Habana en Cuba. El hundimiento de la escuadra del Almirante Pascual Cervera y la trágica rendición sin condiciones de Santiago de Cuba en 1898, puso punto final a la guerra Hispano-Estadounidense, y con ello se liquidaba los restos del imperio español en ultramar.

España realmente se encontraba sumergida en una profunda crisis económica motivada por la sangría permanente que suponían los frecuentes desastres bélicos internos y externos. Con este maltrecho panorama, cualquier intento de abordar algún proyecto científico que necesitase del apoyo gubernamental era misión imposible. Solamente progresaban aquellos escasos proyectos científicos que contaban con apoyo financiero personal tal como Cajal se vio obligado a realizar, costeándose la propia  revista “Trabajos de Laboratorio de Investigaciones Biológicas” , donde se publicaron los trabajos que le  dieron tantos éxitos.  También se costeaba el material de laboratorio y la asistencia a los Congresos.

Realizar cualquier tipo de investigación, bajo estas condiciones de depresión personal y colectiva, francamente fue imposible, y en consecuencia, en torno a  nuestros hombres de ciencia se fue instalando una aureola de desprestigio, al ser considerados como meros aficionados, que no despertaban interés en el mundo científico.

En la actualidad aunque han mejorado algunas de las circunstancias vividas en tiempos pasados podemos leer con cierta frecuencia, tanto en la prensa nacional como en la  internacional, encuestas que nos informan sobre la situación cultural de los jóvenes adolescentes españoles. Las encuestas realizadas por organismos o entidades de solvencia acreditada arrojan información sorprendente como la  facilitada por la prestigiosa Fundación Cotec, que hace pública esa situación bajo el título “La cultura de la innovación de los jóvenes españoles en el marco europeo”. La encuesta  demuestra, como nuestros jóvenes adolescentes carecen de la suficiente estructura cultural que garantice la solvencia de España a la hora de ser una nación competitiva. Según esa encuesta España ocupa los últimos puestos de entre las 15 naciones europeas más desarrolladas. Concretamente, en el apartado de  patentes, los jóvenes españoles ocupan el puesto 13, el puesto 12 en conocimientos matemáticos, el último puesto en lectura y el 11 en arte.

También en varios diarios y entre ellos  El Mundo, han facilitado los resultados de encuestas realizadas por otras entidades de prestigio, como la Fundación Europea, la Fundación Príncipe de Girona, y la Organización  para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Los datos  obtenidos por estas encuestas son muy variados indicando 1) que el 43% de los jóvenes españoles tienen un nivel cultural bajo, 2) que uno de cada cuatro jóvenes de entre los 15 y 29 años, ni estudian ni trabajan y la mitad no han terminado  el bachillerato,  3) que el 35 % de nuestros jóvenes han dejado los estudios, 4) que España es el país con mas ninis de toda la Comunidad Europea, 5) que el 45 % de los jóvenes de entre 25 y 28 años solo completaron la educación primaria.

Todos estos datos demuestran que nuestros jóvenes se encuentran sumergidos en una situación educativa bastante mala, lo que hace que el nivel cultural sea enfermizo. Pero lo peor son los remedios que se aplican por los líderes de los partidos políticos situados en la oposición, que sin entrar en vigor los acuerdos  pactados, señalan con todo tipo de detalles que cuando lleguen al poder eliminaran cualquier tipo de Ley de Educación que estuviera vigente..

Estos remedios siempre  siembran dudas, ya que no se sabe si la solución dada es la ideal o por el contrario la solución está vinculada al éxito o al triunfo de una ideología política. En cualquier caso, la aplicación de normas reguladoras que incrementen nuestro nivel cultural, sin ningún género de dudas, viene siempre con fecha de caducidad. Esta inseguridad hace que la patología cultural persista en el tiempo, hasta hacerse crónica, dando lugar a que aumente la desconfianza y el desprestigio internacional hacia nuestros jóvenes que son la cantera de nuestro futuro científico.

Hoy, cuando me encuentro navegando en esa etapa de la vida, en la que las canas emergen con descaro, intentando justificar el rápido tránsito de los años vividos y el trabajo realizado en el Instituto Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), me siento profundamente estimulado para contribuir, en la medida de mis posibilidades, al desarrollo cultural de nuestra sociedad con la que sigo teniendo una deuda moral, enmarcada por un sólido compromiso de servicio.

Ese compromiso surgió hace ya bastantes años, justo al finalizar mi primer proyecto científico. Aquellos años de gran dureza y rigidez económica y política, invitaba sin duda alguna a reflexionar sobre el grado de vinculación, interés y apoyo que nuestros conciudadanos mostraban para con la investigación en España. De desalentador fue calificado el resultado del análisis realizado sobre nuestro nivel cultural, ya que en la lista de sus prioridades, la ciencia ocupaba una posición irrelevante.

Nunca existió, por parte de los responsables de política científica, un momento para reflexionar sobre la estructura científica nacional. Las tortuosas situaciones en las que España tradicionalmente se encontraba sumergida, acaparaban alarmantemente toda la atención ciudadana sin dejar espacio alguno para el enriquecimiento cultural del pueblo.

Aquella situación me creó un compromiso de servicio para con las nuevas generaciones, destinatarias de la experiencia adquirida durante más de cincuenta años en el campo de la neurociencia. Al transmitir esa experiencia contribuimos al desarrollo cultural de nuestros conciudadanos, intentando despertar en ellos, directa o indirectamente, el ingenio, la creatividad y el interés por la investigación que desarrollan.

Para alcanzar ese objetivo es fundamental acercar el mundo científico a los ciudadanos y para ello tenemos que buscar algún medio sencillo, atractivo y eficaz que garantice el éxito de esa propuesta, permitiendo su difusión e impregnación de nuestros ciudadanos del conocimiento científico, capacitándoles para que puedan valorar con realismo la utilidad que tiene la investigación en el desarrollo de los pueblos.

El trabajo científico desarrollado durante todos estos años nos ha permitido penetrar, ver, apreciar y valorar el mundo fantástico del cerebro, que provoca en el observador un admirable y sobrecogedor silencio.

Con esta finalidad hemos recogido las imágenes más sobresalientes de nuestra investigación, con las que hemos creado una colección de oleos que titulamos “Los Paisajes del cerebro”. Esta colección pretende, llamar la atención del ciudadano, facilitándole de manera sencilla su acceso al mundo científico.

Como soporte que facilite esa aproximación hemos elegido de entre las diversas manifestaciones artísticas, la pintura, que desde Leonardo da Vinci fue considerada como ciencia, al basarse en la experimentación y en la perspectiva matemática. La pintura va más allá, al considerar que a través de ella se pueden expresar ideas y creencias que satisfacen las necesidades del espíritu. La pintura es un medio que canaliza las pasiones del artista hacia el objeto deseado, estableciendo finalmente un íntimo dialogo con el observador como destinatario de los valores contenidos en los lienzos.

Desde la aparición del Homo sapiens, la expresión artística de la pintura ha ido cambiando paulatinamente, pasando del arte paleolítico con fuerte componente de magia o religión, a las vanguardias o tendencias artísticas posmodernas. Esto significa que la pintura está viva, que sufre modificaciones que facilitan la aparición de nuevas tendencias donde los coloridos trazos son el reflejo de la influencia que los acontecimientos ejercen sobre el entorno del pintor.

Por lo tanto, creemos que utilizar la pintura como el vehículo, que facilite la transmisión a las nuevas generaciones, de toda la experiencia científica acumulada puede incrementar su nivel cultural y actuar como sustrato del contenido que existe en la frase manuscrita por Cajal al pie de una de sus fotografías. En ella puede leerse:

“Se ha dicho hartas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge, en efecto, si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados, cultivar intensamente los yermos de nuestra tierra y de nuestro cerebro, salvando para la prosperidad y enaltecimiento patrios todos los ríos que se pierden en el mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia”, (Cajal 1922).

En el campo de la neurobiología la pintura y el dibujo, han sido utilizados frecuentemente como medio de ilustración que facilite la difusión de los avances científicos. En esta ocasión, pretendemos que la pintura sea un medio con suficiente interés como para hacer reflexionar a nuestros ciudadanos sobre ese gran tesoro que el cráneo alberga. En este caso podemos afirmar que la ciencia es Arte y el Arte es un gran vehículo que puede participar en la difusión de la ciencia e incrementar el conocimiento cultural y científico.

En este sentido Cajal (1899) recomendaba “Distrae tus cavilaciones y enojos con el estudio de la historia, la literatura y si es posible, con la práctica del dibujo y la fotografía”, añadiendo además que “un buen dibujo es como una buena preparación microscópica. Son pedazos de la realidad, documentos científicos que conservan indefinidamente su valor y cuya revisión será siempre provechosa, cualesquiera que sean las interpretaciones a que hayan dado origen”, y continuaba diciendo “que por precisa y minuciosa que sea la descripción de los objetos observados, siempre resultará inferior en calidad a un buen grabado, que servirá como precedente de inapreciable valor para quien pretenda confirmar nuestras aseveraciones”.

Al hacer un alto en el ajetreado y fatigoso caminar y penetrar en la serena y a la vez compleja estructura de la corteza cerebral, el hipocampo o el cerebelo, podemos tranquilamente disfrutar de las sombras que proyectan sus frondosos bosques neuronales, disfrutando de la grandeza y belleza que transmiten los maravillosos paisajes del cerebro.

Esta colección además de poner de manifiesto la exuberante belleza y delicadeza estructural de los componentes del tejido nervioso, intenta iluminar y orientar los primeros pasos de aquellos jóvenes que inician o han iniciado estudios sobre neurobiología. Desde aquí pretendemos animarles a que encuentren la puerta que les permita acceder al complejo y a la vez fascinante mundo, en el que la célula nerviosa es la protagonista principal.

El cerebro está formado por dos grandes masas de tejido nervioso, denominadas hemisferios cerebrales que guardan entre sí gran similitud, como si uno fuese la imagen especular del otro. El cerebro humano que pesa aproximadamente 1,4 kg, representa el 2 % del peso corporal y utiliza el 20% del oxígeno contenido en la sangre que circula por toda su estructura. El cerebro está compuesto por más de diez billones de neuronas interconectadas y distribuidas en diversos núcleos, áreas y sistemas. Esa estructura es la que capacita al ser humano a relacionarse a lo largo de su vida, con todo lo que le rodea, a organizar el aprendizaje y la memoria y a regular también la actividad de su sistema nervioso autónomo.            

Al inicio de esta charla señalábamos como D Santiago Ramón y Cajal (1852 - 1934), Premio Nobel español (1906) y Maestro universal, tuvo que superar, a lo largo de su vida, grandes dificultades, tanto ajenas como propias. Esas dificultades no lograron bloquear su trabajo que pronto empezó a dar importantes aportaciones científicas como fue “La teoría neuronal” (1888). 

Podemos señalar, que a pesar de las dificultades relacionadas directamente con nuestra historia, España se encuentra en un continuo tejer y destejer, seguimos enzarzados en disputas estériles que nos desorientan a la hora de tomar el verdadero rumbo, entreteniéndonos en individualidades sin tener en cuenta que en la unidad de las distintas tendencias culturales reside la fortaleza necesaria para lograr los objetivos científicos que se marquen.

La marginación de los científicos en aquellos años de penuria   causada por la profunda crisis de nuestra nación, motivó que nuestra presencia en Congresos internacionales, era tomada con cierto escepticismo. En este sentido Cajal se manifestaba de la siguiente manera con motivo de su asistencia al Congreso de Berlin: “Excusado es decir que mis colegas del Congreso me dispensaron una cortés acogida. Había en ello algo de sorpresa y curiosidad expectante. Les chocaba, sin duda, encontrar a un español que fuese aficionado a la ciencia y espontáneamente entregado a las andanzas de la investigación.”

El pensamiento de Cajal sobre la formación cultural de nuestros ciudadanos coincidía con el de Pio Baroja (1920), tal como quedó reflejado en su obra  “Divulgaciones sobre la cultura”. La Ciencia es lo mas inmediato para un país que espera ser algo en el mundo y es el camino que mas rápidamente da prestigio a las naciones.   

            El ambiente cultural existente en la España de finales del siglo XIX, podría resumirse en la frase “Al carro de la civilización española le falta la rueda de la ciencia, que nunca estuvo entre nosotros”.

Cualquier sociedad empobrecida culturalmente, arrastra una serie de problemas interdependientes como son: el fracaso económico, la insolvencia, el desprestigio, la sumisión y dependencia absoluta de aquellas naciones que hegemónicamente marcan el camino. La falta de cultura actúa  en esas naciones como una losa, ofreciendo solo servidumbre que impide poner en marcha su genuina creatividad e incrementando el empobrecimiento cultural de su sociedad.

Esa falta de cultura era la causante del desprestigio  que nuestros científicos despertaban en los foros internacionales de discusión. Esta circunstancia ocasionaba en Cajal un profundo sufrimiento, llegando en ocasiones a denunciar con gran dureza esta situación en los medios de comunicación. Esta reacción la encontramos en el artículo escrito por Cajal y publicado en El Liberal en el año 1898, con motivo de la perdida de Cuba:

Que a nuestros españoles (artilleros de Cuba, médicos, físicos, naturalistas) les falta la ciencia exacta y propia para dar en el blanco, porque a pesar de ser doctísimos, pocos saben aplicar su ciencia a las necesidades de la vida, y son rarísimos los que dominan los métodos de investigación hasta el punto de hacer descubrimientos. Hay que crear ciencia original en todos los órdenes del pensamiento: filosofía, matemáticas, química, biología, sociología, etc. Tras la ciencia original vendrá la aplicación de los principios científicos y finalmente se cosechará el fruto de la ciencia aplicada, la riqueza, el bienestar, el aumento de la población, la fuerza militar y la hegemonía política llenará todos los órdenes de la actividad humana. En resumen, se perdió Cuba por ignorantes y débiles, negando la ciencia y la fuerza de los Estados Unidos.

Cajal, a los 48 años de edad, cuando ya ocupaba la cátedra de Histología y Anatomía Patológica de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y se celebraba en Paris el XIII Congreso Internacional de Medicina, le fue concedido el Premio Moscú  (1900). Este galardón se concedía al trabajo médico o biológico mas importante publicado en el mundo entero durante los tres últimos años. La noticia sobre la concesión de este premio fue recibida por Cajal  en su casa recién estrenada de la calle Amaniel, donde se encontraba  convaleciente de una serie de dolencias que le acarrearon un gran abatimiento de ánimo, agudizado por la noticia de la pérdida de Cuba, recibida cuando se encontraba veraneando con su familia en Miraflores de la Sierra.

Este singular premio produjo un cambio en la sociedad española, y en sus políticos un sentimiento de admiración hacia la persona de Cajal, aunque muchos desconocían quien era Cajal, que obras publicó y a que se debía esa aureola de Sabio español.      

El gobierno otorgó a Cajal la Gran Cruz de Isabel la Católica (1890 y la Gran Cruz de Alfonso XII (1902). Ya en el reinado de Alfonso XIII (1907), el Gobierno creó la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones  Científicas (JAE), en un intento de provocar una corriente de comunicación científica y pedagógica entre científicos españoles y extranjeros.

Esta aptitud gubernamental dio la impresión de que un cambio se estaba produciendo en nuestro país en relación con la ayuda y promoción de la investigación científica, pero la realidad no fue así, ya que esta reacción solo fue un espejismo. La inestabilidad política y economía continuaba haciendo estragos, el terrorismo anarquista fue creciendo provocando varios atentados contra Alfonso XIII (1906) y el asesinato en 1912 del Presidente del Gobierno D. José Canalejas Méndez. Pero si la situación política era dramática, la Gran Guerra europea (1914) agravó aun más nuestra situación económica, haciendo que los gobiernos fueran cada vez mas débiles y los movimientos obreros mas fuertes, lo que provocó en (1923) el golpe de estado de Primo de Rivera.    

A pesar de estos azarosos acontecimientos vividos en España, la fortaleza de espíritu de Cajal seguía alumbrando el oscuro panorama español.

La transmisión de los conocimientos en la época que analizamos se realizaba, al menos  en el área de la biología,  mediante dibujos y esquemas que con precisión y elegancia intentaban reproducir aquellas bellas estructuras observadas en los preparados anatómicos o histológicos con ayuda del microscopio

Cajal señalaba “un buen dibujo como la buena preparación microscópica, son pedazos de la realidad, documentos científicos que conservan indefinidamente su valor y cuya revisión será siempre provechosa, cualesquiera que sean las interpretaciones a que hayan dado origen”. Por ello, el dibujo era el único medio que los hombres de ciencia podían usar para demostrar con agudeza, precisión y habilidad, la grandeza de sus observaciones morfológicas adquiridas con el microscopio.

            Las imágenes observadas a través del microscopio fueron tan bellas que Cajal consideró a la textura del sistema nervioso como un jardín que ofrece espectáculos cautivadores y emociones artísticas incomparables, donde el investigador se instala con plena satisfacción. A estos jardines tan solo les falta el placentero y armonioso sonido producido al discurrir el agua que brota por las imaginarias fuentes cerebrales.

Esos esquemas o dibujos no se realizaban de manera caprichosa sino con gran esfuerzo y perfección para trasmitir de la manera mas precisa posible la imagen recogida por el microscopio, tal como hoy lo hacen las cámaras fotográficas adosadas a los microscopios.

 No obstante quedaba aun la interpretación de las imágenes observadas con el microscopio. Este peldaño no fue nada fácil  de superar al surgir dos corrientes estructurales totalmente contrapuestas: la teoría reticularista y la teoría neuronal.

La teoría reticularista.

La teoría reticularista se debe a Joseph von Gerlach (1820-1896) quien  concibió al tejido nervioso como una estructura semejante a una red, donde las prolongaciones de las células nerviosas se continuaban sin interrupciones con las otras células vecinas. Esta teoría fue secundada entre otros por Dogiel (1899) y  Camilo Golgi (1843-1926).

Permitirme que haga  un inciso para relatar lo vivido por Cajal y Camilo Golgi con motivo de la interpretación de los resultados logrados con el uso de la técnica  “la reaccione nera” creada por Golgi y mejor aprovechada por Cajal, que pudo describir la morfología de los elementos neuronales que constituyen el bulbo olfativo y el cerebelo humano, Para Golgi, tal vez guiado por el pensamiento reticularista, no pudo ver la verdadera imagen que le facilitaba el microscopio y en consecuencia, para Golgi los componentes neuronales de estas estructuras cerebrales formaban una red compleja, afianzándose Golgi a la teoría reticularista.

La técnica de Golgi, que fue publicada en la Gaceta Médica Italiana el día 2 de agosto de 1873, consistía básicamente en dejar reaccionar con nitrato de plata las piezas de cerebro endurecido en dicromato potásico. Esta técnica teñía de negro las neuronas y la neuroglia.

Cajal opinaba que este método permitía visualizar la morfología neuronal prácticamente completa en su posición y formas naturales. Las células nerviosas impregnadas mostrando todos sus componentes: el cuerpo celular, sus prolongaciones y los contactos sinápticos. La fidelidad de Golgi para con la teoría reticularista fue tan extrema, que incluso la defendió en el discurso que pronunció al recibir el Premio Nobel (1906) compartido con Cajal.

El discurso de Golgi causó verdadero estupor al propio Cajal y a los histólogos y científicos suecos que contemplaban asombrados la exposición de Golgi. La actuación de Golgi en este acto solemne, rayó en la desfachatez, ya que deliberadamente no citó los logros de Cajal ni tampoco los logros de otros científicos, que como Forel, His, Retzius, Waldeyer, von Kolliker, Van Gehuchten, von Lenhossek y  Edinger, eran todos partidarios de la doctrina neuronal propuesta por nuestro premio Nobel.

Aunque la técnica de Golgi fue de gran importancia por todo lo que con ella se consiguió y ha representado para la moderna neuroanatomía, esta no llegó a las manos de Cajal hasta el año 1887, tras su visita al laboratorios de D. Aureliano Maestre de San Juan, profesor de Histología de la Facultad de Medicina de Madrid y el de Dr. Luis Simarro (1851–1921), distinguido neurólogo y psiquiatra aficionado a la histología.

Estos dos hombres, transmitieron sus conocimientos con generosidad al por aquel entonces joven estudiante de doctorado, D. Santiago Ramón y Cajal (1877) que mostraba una gran inquietud por conocer el enigmático mundo del tejido nervioso.

El primer trabajo que Cajal  publica con el método de la “reazzione nera” de Golgi apareció el 1 de Mayo de 1888. En esta publicación es donde Cajal hizo su aportación trascendental que condicionó la moderna neuroanatomía.

                La Teoría neuronal

La teoría neuronal básicamente demuestra que los procesos de las células nerviosas terminan libremente, comunicándose los elementos neuronales entre sí mediante contactos y no por continuidad. Cada célula nerviosa es independiente y absolutamente autónomo y la corriente nerviosa  fluye desde las dendritas y cuerpos neuronales y finalmente a los axones. Las dendritas junto con el cuerpo neuronal forman el área receptora de los impulsos  nerviosos y el axón el elemento efector. También Cajal da a conocer por primera vez la existencia de cortos procesos que poblando a manera de espinas los tallos dendríticos, conforman los lugares preferentes donde se establecen los contactos entre las neuronas, reconocidos como sinapsis.

La teoría neuronal fue comunicada por Cajal (1889) en el Congreso de Berlín al que asistía uno de los grandes científicos de la época, Albert von Kölliker.

Este incrédulo autor alemán tras reconocer la veracidad científica de los preparados histológicos presentados por Cajal decía: Son tan bellos los resultados obtenidos por usted que pienso emprender inmediatamente, ajustándome a su técnica, una serie de trabajos de confirmación. Le he descubierto a usted y deseo divulgar en Alemania mi descubrimiento.

 

No podemos pasar página sin referirnos a la belleza plástica del sistema nervioso expresada en los dibujos de Cajal sobre el hipocampo (1901), el cerebelo (1904), el asta anterior de la médula espinal (1903),  la microglia y la glia perivascular recogidas todas ellas en su libro titulado  “Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados” (Cajal, 1899, 1904, 1909, 1911) y en innumerables publicaciones científicas

Así mismo, la escuela de Cajal integrada fundamentalmente por Tello, del Río Hortera, de Castro y Lorente de No, como discípulos directos, usaron también los dibujos como elemento básico descriptivo a la hora de difundir sus obras.

Del Rio Hortega (1920) describe mediante dibujos la microglía, De Castro (1920 y 1928) con dibujos precisó la histogénesis de la neuroglía en el bulbo olfativo y la inervación del seno carotídeo.  Lorente de No (1922) mediante dibujos realizó la descripción y estructura de las interneuronas de la corteza cerebral del ratón.

Cajal (1918) también estudió la patología de la enfermedad de Alzheimer, en la corteza cerebral, la alteración del proceso dendrítico de la célula de Purkinje en el cerebelo de un viejo paciente con demencia precoz (1926), y todas aquellas que forman parte de las publicaciones recopiladas en el libro “Estudios sobre la degeneración y regeneración del sistema nervioso” (1913,1914), de obligada referencia para aquellos que trabajan en investigaciones sobre plasticidad y regeneración del tejido nervioso.

También Cajal muestra imágenes relacionada con lesiones traumáticas de la corteza cerebral (1911, 1914), con heridas realizadas en una circunvolución cerebral (1914) y  con el transplante de un ganglio nervioso (1914) .

Permítanme, que les proyecte algunas fotos de los cuadros que forman la colección  de Los Paisajes del  cerebro. Representando al la corteza cerebral, el bulbo olfativo, la retina, el hipocampo, los ganglios basales, el cerebelo, y el sistema nervioso periférico integrado por los componentes nerviosos que forman los ganglios intramurales, los elementos sensitivos reguladores del peristaltismo del esófago, la inervación sensitiva de los grandes vasos sanguíneos y el coazon.

 

Gracias por vuestra atención. 

 

Carta a una joven madre

 

El pasado día 19 de octubre tuvo lugar la apertura del Curso Académico de la Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas (ASEMEYA). El acto que fue presentado por nuestro Presidente Profesor Alfonso María Ruiz Mateos y la conferencia con el título “Evolución histórica del comportamiento social con los huérfanos. El Hospicio o Inclusa de Madrid”, fue impartida por el Profesor Dr. José María Pajares García. Su contenido fue lo transcribimos íntegramente.

 

Apuntes históricos:

 

En la antigüedad los niños no deseados eran asesinados o abandonados en la calle para que murieses de una muerte natural.

 

Roma:

 

La sociedad romana que había elaborado leyes justas para protección de la vida y propiedades de los ciudadanos, no castigaba el infanticidio por la muerte de los hijos no deseados. El comportamiento social mas generalizado, tolerado por las autoridades, era el abandono de los niños en la calle para que vivieran de la protección voluntaria de los ciudadanos o su asesinato directo, ahogados en las aguas del río Tíber.

 

 

 

Cristianismo:

 

La doctrina predicada por Jesús consideraba al hombre, como ser creado a imagen de Dios. En consecuencia, tenía una dignidad especial y diferente a la e otros seres.

 

Muy pronto esta doctrina, Cristianismo, se extendió de Palestina a todo el Imperio romano. Los convertidos a esta religión, conferían a todos los niños, tanto los deseados, como los no queridos, la dignidad de hijos de Dios. La Comunidad cristiana, cada vez más numerosa, fue modificando, lenta pero progresivamente, el comportamiento social de los ciudadanos romanos

 

Muchos matrimonios cristianos recogían a los niños abandonados; los criaban, educaban y , algunos eran adoptados como hijos. No bastaba esta actitud generosa para solucionar el problema por el constante aumento del número de niños abandonados.

 

Intervención de la Iglesia

 

Para encontrar una solución, la Iglesia, como institución convoca varios Concilios de los que emanaron normas relativas a la protección de estos niños. Destacan, las del Concilio de Vación, (Francia) en el año 442 que aprueba un Reglamento sobre la pertenencia legítima de estos niños a sus padres adoptivos. Ordenaba el castigo con “censura eclesiástica” a las personas que perturbasen con reclamaciones improcedentes a las personas caritativas que hubieren recogido al niño.

 

Cien años más tarde, en 546, en el concilio de Lérida, aprueban una censura para los padres desnaturalizados que mataban a sus hijos, consistente en una penitencia de siete años. Otros Concilios trataron este tema, destacando los celebrados en Orleans y en Toledo, años 549 y 589, respectivamente.

 

A pesar de todas las disposiciones conciliares, muchas madres abandonaban y mataban a sus hijos. Debo mencionar, conforme al contenido de un manuscrito del s. XV, que en la antigüedad y comienzos de la edad Media, la justicia no solía condenar el infanticidio, ni eran castigados los que lo cometían. Ello explica la frecuencia de infanticidios, sobre todo, en ciudades grandes, como Roma, en la que seguían arrojando a los niños para librarse de ellos.

 

Creación de las “Casa-Cuna”, embrión de los Hospicios.

 

En el siglo XIII, esta conducta había preocupado al papa Inocencio III quien, para ayudar a las madres en tan doloroso trance, ordenó la habilitación de un local,primera Casa Cuna-, para recoger estos niños. Expresó su iniciativa con estas palabras:

en vista de los muchos niños que eran arrojados al Tiber, se resuelve poner remedio a tanto mal, y para ello destinaría inmediatamente en el hospital del Espíritu Santo, un local en el que cupiesen 600 niños”. También, ordenó la habilitación de un espacio en el local, donde las madres pudieran depositar el hijo, sin identificarse, si lo deseaban. Se creó el primer “torno” de recogida.

 

 

 

 

 

 

 

 

Orfanato, Orfanato, Hospicio

 

 

 

El Orfanato, Orfelinato u Hospicio como Institución oficial, surge para:

atender a los huérfanos abandonados, retrasados y delincuentes juveniles, a los que ,con anterioridad a este siglo se alojaban juntamente con los alcohólicos, retrasados mentales, epilépticos etc” ). Al primero creado en París bajo este concepto, siguieron otros muchos en diversas capitales europeas.

 

En Viena, el año 1874, el emperador José II ordena la creación de una casa de partos, como “refugio y lugar de salvación general” para madres solteras. Garantiza el anonimato de las mujeres, y el personal está obligado a guardar silencio bajo pena de castigo. Completa esta acción social, con la creación de un hospicio para acoger a “todos los niños nacidos en tales oscuras circunstancias”. El Emperador preocupado por la elevada tasa de mortalidad, de hasta el 80 % en algunos períodos, manda enviar al campo a los niños sanos .

En España en el s. XVI se crea el primer Orfelinato, que los madrileños bautizaron con el nombre de Inclusa.

 

El Hospicio o “Inclusa” de Madrid:

 

En Madrid un grupo de de personas de la Nobleza y algunos frailes formaron una pequeña Cofradía en 1567 con la idea de fundar un Asilo para recoger y atender a los enfermos convalecientes que al salir del hospital , no tenían donde vivir. También, para dar cobijo a los clérigos extranjeros que “siendo pobres y estando enfermos no tenían donde curarse”.

La Cofradía con el nombre de Nuestra Señora de la Soledad y de las Angustias inició sus actividades benéficas en el convento de Mínimos de la Victoria, cuya Comunidad les cedió una pequeña capilla para su sede. En los Estatutos fundacionales, aprobados en su primera junta general, figuraba la creación de un Asilo, que sería financiado con las cuotas de los cofrades, el dinero de limosnas y las aportaciones de la casa Real y del Ayuntamiento. Para la construcción del Asilo-Hospital , la Comunidad les cedió un espacio del Convento, situado en las inmediaciones de la parroquia de San Ginés, en un solar limitando con la actual plaza de Puerta del Sol y contiguo a la calle Preciados .

 

Historia del nombre Inclusa

 

El Rey Felipe II regaló a la Cofradía una imagen de la Virgen de la Paz, rodeada de ángeles, con un niño a sus pies. La imagen, traída por un soldado de los Tercios, procedía de la ciudad holandesa de Enkhuisseen, donde había sido robada, le fue entregada al Rey.

 

De inmediato, la imagen adquirió gran popularidad y devoción para los madrileños, quienes, ante la dificultad de pronunciar el nombre de la ciudad holandesa, lo simplificaron con el castizo nombre de “Inclusa”, Virgen de la Inclusa (la pronunciación de la palabra holandesa suena de parecida forma).

 

En aquel tiempo, en Madrid, las madres solteras dejaban abandonados a sus hijos recién nacidos, no deseados, envueltos en pañales o en trapos de cocina, en las esquinas, en las puertas de las casas, especialmente de las Iglesias, en los rincones, en cualquier lugar resguardado de la calle.

 

En 1572, para remediar esta situación, los miembros de la Cofradía ,en una Junta general, aprobaron la nueva función benéfica de recoger a estos niños. Para tal fin, ampliaron las instalaciones del Asilo-Hospital General, habilitando una sección como Hospital de Niños Expósito.

 

Como todas las instalaciones formaban parte del convento donde se veneraba la Virgen de la Inclusa, los madrileños mencionaban el Hospital de niños expósitos, como el “ Hospital de la Inclusa”, nombre mantenido hasta su desaparición.

 

La doble actividad del conjunto hospitalario, dificultaba la atención de los niños que aumentaban de día en día. Para disponer de un local propio para los niños, en 1587,los niños fueron trasladado a una casa situada entre las calles Preciados y Carmen.

 

Muy pronto, el local resultó insuficiente para recoger a la gran cantidad de niños, no sólo de las calles, sino a los recién nacidos en los hospitales de la Pasión y de los Desamparados y a los depositados en el Refugio . Hubo que ampliarla con la compra de varias casas contiguas.

 

Construcción de nuevos edificios

 

En 1651,la Comunidad del Convento, propietaria del Hospital de la Inclusa, entabla un pleito con la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de las Angustias.

La Justicia falla a favor de la Comunidad con lo que la Inclusa queda bajo la advocación de Nuestra Señora de la Caridad y de San José., extinguiéndose la Cofradía tras perder el pleito.

Lo nuevos administradores: Rector, Contador, Tesorero y Oficial de libros , comprobaron la falta de espacio para resolver el problema de alojamiento de los niños, cuyo número crecía de día en día. Deciden la construcción de un nuevo Hospital, encargando los planos al arquitecto Bartolomé Hurtado.

 

El edificio no resultó una obra de arquitectura maestra como se deduce de la siguiente descripción. “ el edificio del Hospital de la Inclusa fue un destartalado caserón, de apariencia vulgar. Construido con materiales pobres: ladrillo, madera, yeso y pedernal para la fachada, tenía un aire apropiado para la misión que tenía que cumplir, y así se ve en la maqueta de Madrid, de Leon Gil Palacio que se conserva en el Museo Municipal y en grabados del siglo XIX anteriores a su derribo. Su planta era rectangular. Una de las fachadas daba a la calle Preciados. Tenía una capilla con un retablo de cierto valor artístico” .

 

En 1800, la Inclusa se trasladó al edificio conocido con el nombre de “la Galera Vieja”, situado en la calle del Soldado (hoy, Barbieri) de donde pasó al Mesón de Paredes .En 1808 , sufrió otro traslado a la calle Embajadores, donde los niños permanecieron hasta 1927 que comienzan a ser mudados al Colegio de la Paz, situado al final de la calle Odonell . Finaliza el desalojo del viejo Hospicio y alojamiento de los niños que quedaban en el nuevo edificio el año 1929.

 

Posteriormente, amplían locales para crear un complejo hospitalario infantil que fue inaugurado por el Presidente de la República D. Pío Alcalá Zamora en 1931.recibió el nombre de “ Instituto Provincial de Puericultura”. El edificio sufrió importantes transformaciones con la construcción de nuevos edificios que configuraron la “Ciudad Escolar”. A algunos de sus pabellones, los pocos niños hospicianos que quedaban fueron trasladados el año 1982. Finalizaba la historia de la Inclusa y de los niños hospicianos madrileños.

 

Interés e importancia social de la Inclusa

 

Como puede suponerse, su larga historia de esta benéfica ha servido de tema para escritores, médicos, periodistas. Tuvo una gran importancia social. De aquí que su organización y funcionamiento recibió algunas alabanzas y numerosas críticas. Voy a comentar algunos aspectos muy debatidos. Antes, muy brevemente, les referiré la vinculación de la parroquia de San Ginés con la primitiva Inclusa.

 

En esta parroquia, situada en la calle Arenal, por su proximidad al edificio del primer Hospital del Hospicio se bautizaban los niños recién acogidos. Los que fallecían eran enterrados en terrenos de la misma. Parece ser que la Cofradía fundadora de la Inclusa estableció un acuerdo con la parroquia en los siguientes términos:

la celebración de las obligaciones religiosas que conllevan los recogidos: como era de bautizarlos y del enterramiento de los fallecidos, así como decirles las misas correspondientes”.

 

La socióloga Claude Larquie, de la Universidad de Amiens en un estudio sobre el funcionamiento de la Inclusa en el s.XVII, investiga los archivos parroquiales de san Ginés para conocer el número de bautizos del año 1650 al 1700. En estos 50 años, recibieron el bautismo 17.428 (48 %, de 36.095 de la totalidad de bautizados) niños procedentes de la Inclusa (10).

 

En su excelente trabajo, recoge la entrada de niños en la Inclusa en sus primeros cien años de funcionamiento .Resulta interesante la constatación de una disminución de niños recogidos desde el año 1600 al 1606.

 

 

 

 

 

 

 

La investigadora explica este hecho por el traslado de la Corte a Valladolid por orden del Rey Felipe III. Comenta con cierta picardía, pero con bastante razón: “con el rey se traslada su Corte, compuesta de criados, oficiales subalternos, los artesanos vinculados a la aristocracia burocrática o nobiliaria que eran los primeros en utilizar los servicios de la Inclusa” .

 

Administración, financiación y Cédulas Reales.

 

La administración y financiación de la Inclusa acompañó, en cierto modo, a los cambios de las Jerarquías eclesiásticas y su relación con la Casa Real y con el gobierno.

 

El Cardenal Quiroga, arzobispo de Toledo reunifica y organiza los hospitales dependientes de Órdenes religiosas. Advertido de la penuria de la Inclusa , informa a la Casa Real de esta situación, solicitando ayuda económica. Su petición fue atendida, en 1616, con la dotación anual de 10 000 ducados.

 

Los problemas económicos siguieron porque la dotación era fija y las necesidades aumentaban. Así, en 1742, Dn. Luis Infante de España, Cardenal, Arzobispo de Toledo y Primado de la Iglesia española concede Licencia para pedir limosna en estos términos:

Por la preferente concedemos licencia, para que en execución de la costumbre que ha habido en la petición de Limosnas, así en la Villa de Madrid, como en los lugares de su partido, para la Real casa Inclusa de Niños expósitos del Señor san José de dicha Villa, se continúe en dicha petición por la persona que estuviere deputada para ello……”.

 

Nuevas fuentes de financiación:

 

En 1789, la Condesa de Montijo, Secretaria de la Junta de Socios de Honor y Mérito de la Real Sociedad Económica Matritense en su rama femenina de Damas, propone a la Junta un proyecto para la Educación de los Niños expósitos a cargo de la Sociedad.

Aceptado el proyecto, después de varias negativas, obtienen el apoyo económico de la Casa Real y otras contribuciones financieras por una Real Orden en 1796, para reforma de la Inclusa.

 

Además de las importantes ayudas Reales, la Comunidad de San Antonio Abad dona el dinero obtenido por la rifa de dos cerdos y obtiene la concesión de parte del dinero de las Bulas Cuaresmales para la Inclusa.

 

Entre las donaciones de particulares destaca ,la de José Zorrilla y Monroy, rico hacendado madrileño quien, en 1881, crea la Fundación “Zorrilla y Monroy” a la que deja todos sus bienes. Nombra en su Testamento como patrono de la Fundación, a la Junta de Damas de Honor y Mérito, representado por la Presidenta para que administre el legado otorgado a los niños de la Inclusa de Madrid.

 

En su generoso testamento, recomienda a los administradores del legado, la conveniencia de aumentar la paga de las “amas” de tal forma que: “si gana 60 reales de vellón al mes, añadan otros quince reales mensuales procedentes de las rentas de la Fundación Zorrilla”. Con sus fondos construyen la torre del Pabellón “ Zorrilla” para albergar niños de 3ª 6 años .

 

El Torno

 

 

 

Palabra clave en la historia de los Hospicios. Consiste en un dispositivo giratorio, instalado en un lugar accesible del edificio, en el que dejaban a la criatura sin ser vistos los depositantes. Una persona desde el interior, haciendo girar el torno, se hacía cargo del niño. Acto seguido, la misma u otra persona cuidaba al niño que llegaba, casi siempre, en precarias condiciones de salud. y realizaba gestiones administrativa , Este sistema de recogida pretendía el anonimato de la persona que depositaba la criatura .La entrega, bajo estas condiciones de anonimato, facilitaría a las madres a dar este paso y descartar otros procedimientos de deshacerse de ella, como el abandono en las calles o el infanticidio.

 

La instalación del torno ha sido objetos de grandes polémicas. Los partidarios del mismo argumentaban que disminuía los infanticidios. Razón no convincente, por cuanto en Alemania, cuyos Hospicios carecían de tornos en el s.XIX, se cometieron menos infanticidios que en Bélgica o Francia donde estaban permitidos. Los detractores argumentaban que carecían de utilidad para estos fines. Alguno los definió de forma cínica:

se ruega a quien quiera librarse del cuidado de criar un hijo que le ponga aquí, echando esta carga sobre la sociedad, sin justificación alguna” .

 

Ya en el s. XX, en pleno desarrollo de la protección social de la infancia, se reclamaba la desaparición del torno, porque impedía la investigación de la paternidad biológica del niño confiado a la protección oficial, en el caso de que, el niño determinara hacer valer sus derechos de legitimidad en algún momento de su vida.

 

Un periodista escribió en el periódico “ la Voz” .”lo que más perjudica la Sanidad Interior de la Inclusa es el torno, que además destruye la unión biológica de madre e hijo. Julio Romano, periodista de Nuevo Mundo, que publica un artículo sobre la Inclusa, comenta el hallazgo en el torno de un niño degollado

 

Todas estas críticas sirvieron para que el torno que había inaugurado la actividad benéfica de la Inclusa de la calle de Embajadores, con el encabezamiento de este letrero: ”Abandonado de mis padres, la caridad me recoge” fuera sustituido en 1918, por una discreta ventana abierta en la portería. Finalmente, desde 1922 la persona que entregaba al niño lo hacía directamente a una monja o persona encargada por la administración. El primitivo letrero fue sustituido por otro con un título más humano: “Inclusa de Madrid. Por este portal se entregan los niños”

 

 

 

 

Un paso adelante: La legitimación de los niños expósitos

 

La “legitimación” de los niños expósitos tardó siglos en reconocerse. El rey Carlos IV, bastante maltratado por los historiadores, emitió una Real Cédula el año 1794 por la cual:

se manda guardar y cumplir el Real Decreto inserto en que se declaran por legítimos para todos los efectos civiles generalmente, y sin excepción a los Expósitos de ambos sexos que hayan sido, o fuesen expuestos en las Inclusas o Casas de Caridad, o en cualquier otro paraje y no tenga padres conocidos, con lo demás que se expresa”.

 

El Real Decreto acompañante comienza con esta expresión del Monarca:

Me hallo bien informado de la miserable situación en que están los Niños expósitos de casi todos mis dominios, muriendo anualmente de necesidad…..” Después de exponer las miserias de estos niños, continúa.“ toda buena razón y justa política dictan, que ya que generalmente no se les declare por hijos legítimos, según la naturaleza, porque no consta esta cualidad, se les de la legitimidad civil por mi autoridad soberana…..” .

 

Las Nodrizas: su papel determinante en la lactancia de los niños

 

 

 

 

Hablar de la alimentación de los recién nacidos y niños de meses de edad provoca hilaridad en la actualidad. Desde mediados del siglo XX, la lactancia artificial y multitud de productos dietéticos para los bebés, facilita la nutrición y el desarrollo normal de todos los niños

 

Sin embargo, en tiempos anteriores, la nutrición de los niños entregados a la Inclusa, constituía un problema importante. ¿Cómo solucionarlo?.

En algunos casos con la participación de la madre cuando no lo había entregado de forma anónima. Sin embargo, la mayoría de los niños recibían su lactancia de nodrizas quienes recibían una pequeña paga. Mencionaré algunos aspectos de su elección, procedencia y sueldo en los primeros años de funcionamiento de la Inclusa recogidos en el citado trabajo de Claude Larquie.

 

 

 

En el s.XVII, funcionaba un “mercado de mujeres nodrizas” procedentes, casi en su totalidad, de los pueblos de Madrid y de pueblos y ciudades de Castilla la Mancha. Solían desplazarse en grupos. Acudían al Hospital de la Inclusa donde el rector-Director las recibía y elegía a las que consideraba más idóneas para amamantar a los niños necesitados de lactancia.

 

 

En épocas posteriores eran examinadas por un Médico. Debían ser jóvenes, entre 25-30 años. De cuerpo robusto, ni gruesas, ni flacas, con mamas anchas, de tamaño medio. No debían haber tenido más de seis partos, ni ser primíparas. Su leche debía ser blanca y sin olor, más dulce que salada, que se diluyera bien en agua y que una gota de leche vertida sobre el ojo no lo lastimara, signo de buena calidad. Debían tener carácter suave, tranquilo. Rechazaban a las mujeres pelirrojas por creer que tenían un temperamento contrario a la salud y humores de las criaturas.

Con el paso del tiempo, como las necesidades de nodrizas aumentaban, rebajaron los criterios de selección, hasta el punto, de que en alguna época fueron elegidas mujeres solteras, amancebadas, de mala conducta, afectadas de sarna y de enfermedades venéreas a las que destinaban a amamantar a niños muy enfermos.

 

El comportamiento de las nodrizas era muy variable. Algunas amamantaban a los niños como a sus propios hijos. Otras llegaban a maltratarlos, si no eran convenientemente vigiladas. Se cuentan muchas formas de maltrato. Algunas de gran crueldad y astucia, como utilizar adormideras para acallar el llanto de la criatura; con pan mojado en gran cantidad de agua para favorecer la diuresis, cuando tenían poca leche; restregarles la piel de la cara con polvos para colorear su piel y simular buena alimentación y salud entre otras muchas pillerías.

 

 

 

Los sueldos por su trabajo, variaron con el paso de los tiempos, desde 4.896 maravedíes al año, en 1600, hasta cantidades muy inferiores, insuficientes para su subsistencia.

 

 

 

Mortalidad de los niños de la Inclusa

 

Ha sido un grave problema hasta 1930, relacionado con la escasez e recursos, con la falta de higiene, con dificultades para proporcionar una lactancia natural, una nutrición adecuada y las infecciones por el hacinamiento. Algunas cifras de mortalidad testimonian el drama: de 1817 a 1835 fallecían el 80 % de los ingresados .Algunos años, en el mes de Agosto, la mortalidad alcanzaba al 100 % de los niños ingresados.

 

 

 

Desde 1920 a 1925, los médicos con sus conferencias y artículos científicos, los periodistas de los periódicos Hola, La Voz, el Heraldo, el Liberal , entre otros informaban a los madrileños de las malas condiciones de la inclusa. Los parlamentarios médicos Drs. Gimeno, Rodríguez Pinilla y Pulido exponían las elevadas cifras de mortalidad de los niños de la Inclusa, en el Parlamento al Gobierno de turno.

 

 

Para denunciar esta situación, los médicos de la Inclusa, Drs. Bravo Frías y Alonso Muñoyerro, presentaron una Ponencia en el Congreso Nacional de Pediatría celebrado en san Sebastián en 1923, en el que denominaban a la Inclusa de “Necrópolis Infantil”. Calificaban a los locales, de vetustos y de dimensiones reducidas con deficientes condiciones higiénicas . Proponían la desaparición del modelo existente y su transformación en otro con locales nuevos, funcionales y dinámica gestión administrativa.

 

 

 

 

Personajes célebres de la Inclusa: Eloy Gonzalo, el héroe de Cascorro

 

La estatua erguida de un joven soldado, su fusil en bandolera, su mano izquierda sujeta una caja cuadrada que descansa en el brazo preside la plaza de Cascorro, uno de los lugares más típicos y castizos de Madrid, conocido con el nombre del Rastro donde, cada mañana del Domingo, cientos de madrileños y turistas acuden a curiosear los puestos del mercado al aire libre.

 

 

 

Eloy Gonzalo García, nombre del soldado de la estatua fue depositado en el Torno de la Inclusa el 1 de Diciembre de 1868, a las 11 de la noche. Junto a su cuerpo, una nota escrita en un papel ordinario de envoltura de objetos decía: “este niño nació el primero de diciembre a las seis de la mañana, el que está sin bautizar y rogamos se le ponga por nombre, Eloy Gonzalo García, hijo legítimo de Pepa, soltera, natural de Peñafiel, provincia de Valladolid”.

 

Diez días más tarde, Balbina y Francisco, padres que habían perdido a su único hijo de pocos meses de edad, llaman a la puerta de la Inclusa. Solicitan un niño para su lactancia materna. Muestran el certificado de buena conducta expedido por el párroco de San Bartolomé de los Pinares en el que dice: “matrimonio de buena conducta y de costumbres cristianas; y como se halla en actitud de lactar con leche de cuatro meses y habérseles muerto un hijo que criaba la mujer…”

Con esta credencial autorizan a Balbina la elección de un niño. Elige al pequeño Eloy que vive con el matrimonio durante los primeros meses de su vida. Finalizada la lactancia y primera crianza, el matrimonio lo devuelve a la Inclusa para cumplir las condiciones oficiales y legales de la adopción.

 

 

 

La Junta de damas de Honor y Méritos al comprobar el buen estado del niño, su alegría y el cariño a su madre de leche concede la adopción definitiva. Con sus padres Balbina y Francisco vive hasta su mocedad en los pueblos de Robledo de Chavela y de Chapinería por el obligado cambio de destino de su padre adoptivo, guardia civil de profesión.

 

A la edad de servir a la patria, ingresa en el ejército como soldado sorteado en el año 1889. Tres años más tarde es admitido en el cuerpo de Carabineros, como carabinero de infantería. Su conducta no es ejemplar. Se embriaga con mucha frecuencia, descuida sus obligaciones y, lo que es falta grave en el ejército, desobedece a los superiores a los que llega a amenazar. Por este motivo es detenido, encarcelado y sometido a un Consejo de guerra que le impone la condena a 12 años de prisión militar mayor y accesorias por: “delito de insubordinación pasando mano a arma ofensiva con tendencia de ofender a superior cometido el 19 de febrero último”. La sentencia es aprobada por el Capitán General de la región.

 

 

Para librarse de cumplir la pena, pidió participar en la guerra de Cuba como soldado voluntario. Desembarca en la localidad cubana de Puerto Príncipe en noviembre de 1895. La guerra se endurece. Las autoridades militares españolas confían la defensa de la pequeña población de Cascorro a un destacamento de soldados españoles en el que figuraba Eloy Gonzalo.

El pueblo es rodeado por los rebeldes que tiroteaban continuamente a los soldados desde un bohío o cabaña de leña. Para salvarse y ganar la batalla, el capitán del destacamento, propuso el incendio y voladura del bohío con una lata de petróleo. Para esta arriesgada acción en la que podía perder la vida pidió un voluntario.

 

Eloy da un paso al frente. Pide una larga cuerda para que, desde el cuartel, puedan rescatar su cuerpo, si muere o sufre heridas graves. Con el fusil y la lata con diez litros de petróleo, consigue llegar a la cabaña, incendiarla y regresar sano al cuartel. Tras esta hazaña participa en otras acciones militares por lo que es honrado con la Cruz de Plata al Mérito Militar, pensionada con 7,50 pts al mes.

 

Eloy contrae una enfermedad tropical que le conduce a la muerte en julio de 1897 a la edad de de 29 año. Repatriado su cuerpo junto al de otros soldados fallecidos en la guerra de Cuba, yacen enterrados en el Cementerio de la Almudena. Un Mausoleo recuerda sus nombres.

Como la estatua del rastro, obra del escultor Aniceto Marinas, a petición del Ayuntamiento de Madrid, recuerda la hazaña del hospiciano Eloy Gonzalo García. Inaugurada en 1902 por el rey Alfonso XIII, muy pronto, los madrileños la tomaron tanto cariño que popularizaron el lugar como “Plaza de Cascorro” .

 

Participación de los niños de la Inclusa en la “Expedición filantrópica de la Vacuna”.

 

La viruela diezmaba la población con epidemias regulares hasta finales del s.XVIII , en que Eduardo Jenner descubrió la forma de prevenirla con la vacunación. Este médico genial, ejercía su profesión en el pequeño poblado inglés de Berkeley del condado de Gloucester. Como buen clínico advirtió, que los ordeñadores de vacas enfermas, cuyas ubres y pezones tenían vesículas, padecían las mismas lesiones vesiculosas en su piel de manos y brazos. Sin embargo, no padecían la viruela en las epidemias, contagiada a otras personas del pueblo.

 

La reflexión sobre la posible relación de los dos hechos, le sugirió la hipótesis de que, la inoculación del líquido de la ampolla de la vaca enferma a una persona sana, evitaría su contagio de la viruela. En 1796, inoculó el líquido de la vesícula de una vaca contagiada al joven James Phipps que sufrió las mismas lesiones de los ordeñadores. Unos días más tarde, le inoculó el pus de una ampolla de una enferma de viruela, que había extraído previamente. James no enfermó de viruela. Se había probado su hipótesis. Denominó a este procedimiento “vacunación”.

 

Repetidas epidemias de viruela en Hispanoamérica había causado numerosas muertes. El virrey de Perú había pedido ayuda para combatir la enfermedad al Consejo de Indias. El Consejo transmite la petición al Ministro Manuel Godoy quien informa al Rey Carlos IV. Éste toma personal interés, concienciado por los sufrimientos de algunos miembros de su familia que habían padecido la enfermedad.

 

Informado que la vacunación previene el contagio de la enfermedad, ordena a Godoy la organización de una expedición para la vacunación de sus súbditos americanos. El primer Ministro recuerda al Rey el gran coste de la expedición y la pobreza de las arcas públicas. Pese a ello, le ordena ejecute sus deseos con la mayor rapidez., expidiendo una Real Orden para financiar la expedición filantrópica de la vacuna de la viruela para territorios de ultramar.

 

Nombran directores de la expedición a los Drs. Francisco Javier Balmís y José Salvany LLeopart . Ambos proponen al Consejo de Indias uno de los problemas más difíciles de la expedición: el transporte del material de la vacuna desde España a los territorios de Ultramar y su acarreo de uno a otro país. De la conservación de la actividad de la linfa vacunal, dependía su capacidad y potencialidad preventiva. Su actividad duraba diez o quince días.

 

¿Cómo conseguir conservarla durante los dos meses que duraba el viaje desde Madrid a Cuba?.

Entre las posibles soluciones, los médicos ofrecieron la utilización niños vacunados, portadores de la linfa vacunal que sería inoculada a otros niños, cada diez- quince días, durante el viaje.

Aprobada la propuesta, el Dr. Balmís solicita permiso al Real Colegio de los Desamparados de Madrid para seleccionar 9-10 niños de la Inclusa que no tuvieran familia, porque el viaje era arriesgado, lleno de peligros que podrían causar la muerte de algunos de ellos. Los niños seleccionados aparecieron mal vestidos y desnutridos, consecuencia de la pobreza del Centro.

 

El Dr. Balmís, administrador de los fondos de la expedición, ordena al centro que compre vestidos nuevos, dos mudas de ropa blanca, zapatos y alpargatas nuevas. Al responder el Administrador de la Inclusa que carecía de dinero para estas compras, el Dr.Balmís le indicó enviara la factura de las compras al despacho del secretario del Ministro de Gracia y Justicia.

 

El 9 de septiembre de 1803, la linfa de la vacuna inoculada en el primer hospiciano madrileño inicia un largo viaje.

De Madrid llega a la Coruña, inoculada de niño a niño. En la Coruña, los niños de la Inclusa de Madrid finalizan su labor de portadores de la vacuna. Pasan la antorcha a una treintena de niños las Inclusas gallegas, quienes finalizarán su labor portadora de la vacuna, con el desembarco de la expedición en la isla de Cuba.

 

Manuel José Quintana, escritor madrileño, dramaturgo, prosista y poeta laureado con la corona de poeta por la Reina Isabel II, publica en 1806 el poema: “A la expedición Española para propagar la vacuna en América bajo la dirección del Dr Francisco Balmis”. En su largo rosario de versos, alaba a Jenner y a Balmis, pero no menciona a los niños hospicianos “portadores” de la vacuna, pequeños héroes de la expedición.

 

El Hospicio, el niño inclusero, el hospiciano, el expósito en la Literatura

 

Entre otros muchos, Miguel de Unamuno en su novela “La tía Tula” crea un personaje secundario, Rosario procedente del Hospicio que entra al servicio de la tía Tula, al fallecimiento de su hermana. Su cuñado Ricardo, ya viudo, deja embarazada a Rosario. Gertrudis, Tula, obliga a Ricardo a casarse para legitimar al hijo esperado.

 

 

 

Antonio Machado

 

Antonio Machado vivió en Soria, desde 1907 a 1912, como Profesor de francés del Instituto. Cinco años en los que, su fina sensibilidad poética andaluza captó el alma de los paisajes castellanos, sus llanuras interminables, sin límites, semejando un mar de tierra. Imagen del mar tanta veces utilizada por el poeta en su intimista poesía. En esta ciudad había un Hospicio.

 

Pues bien, es muy probable que el hospicio de esta pequeña ciudad castellana,

un caserón ruinoso de ennegrecidas tejas, por cuyos ventanucos asoman los rostros pálidos y desnutridos de los niños hospicianos”, inspirara al poeta este bello poema, en el que denuncia la situación en que vivían estos niños.

 

El Hospicio

Es el hospicio, el viejo hospicio provinciano,

el caserón ruinoso de ennegrecidas tejas

en donde los vencejos anidan en verano

y graznan en las noche de invierno las cornejas.

 

Con su frontón al Norte entre los dos torreones

de antigua fortaleza, el sórdido edificio

de agrietados muros y sucios paredones

es un rincón de sombra eterna. ¡El viejo hospicio!

 

Mientras el sol de enero su débil luz envía,

su triste luz velada sobre los campos yermos,

a un ventanuco asoman, al declinar el día,

algunos rostros pálidos, atónitos y enfermos.

 

a contemplar los montes azules de la sierra;

o, de los cielos blancos, como sobre una fosa,

caer la blanca nieve sobre la fría tierra,

¡ sobre la tierra fría, la nieve silenciosa!...

 

Referencias:

Espina P. Historia de la Inclusa de Madrid (vista a través de los artículos y trabajos históricos, años 1400-2000

Frazen A: Historia de la Iglesia. Edit Sal Terrae. Santander 2009. Pp 397.

Larquie C. La crianza de los niños madrileños abandonados en el siglo XVII. Anales del Instituto de estudios madrileños, Tomo XXIII.pp.363-388.

Madoz P. “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España. Tomo X.p.875. Madrid 1847.

Villanueva Edo A. Los héroes olvidados. (La extraordinaria odisea de los componentes de la Expedición Filantrópica de la Vacuna que, en el siglo XIX, viajaron a Latinoamérica y Filipinas para combatir la viruela).Roca Editorial de libros. Barcelona.2011.

 

 

 

Nuevo libro de AURORA GUERRA.
El día 15 de mayo de 2015, en el seno del 43 Congreso Nacional de Dermatología y Venereología de la AEDV celebrado en Sevilla, la profesora Aurora Guerra presentó el 5º libro de poemas infantiles en español y en inglés, de la colección MIRA, titulado: “Mira lo que adivino” “Look what I guess”. ISBN: 978-84-606-7738-3. Depósito legal: M-13941-2015.

Se puede leer en: http://www.auroraguerra.com/miraloqueadivino.html
Con los poemas se inicia al niño en el mundo de la poesía, encontrando en cada poema un aprendizaje y un juego.
En la foto, Aurora Guerra durante la firma, con los residentes de Dermatología del hospital 12 de octubre.